lunes, 24 de mayo de 2010

Alas de Ibuprofeno

Bueno, estoy algo mejor y ya empiezan mis desvaríos xDDD.
¿Alas de ibuprofeno? ¿Por qué? Porque me siguen doliendo las muelas, y no se va el dolor, y llevo tomando ibuprofenos todo el día...
Sí, parece que esté enfadada porque me duelen las muelas, y en parte debería, pero no lo estoy :D. Si estoy viva, es porque existe un equilibrio en mi organismo, y el dolor es cierto desequilibrio biológico, y a la vez la lucha interna para superarlo. Si duele, es señal de que estoy viva, ¿y qué mejor regalo que la vida?¿ y qué mejor regalo que ver salir el sol hoy? ¿qué mejor regalo que un beso de tu madre al darle los buenos días? ¿o beberte el zumo de naranja que tanto te gusta?¿o pasear por el puente, sentir el viento y tener que cogerte la falda porque se te levanta, sonrojándote levemente y riéndote de ti misma?
Me he hecho un autoregalo, aunque realmente era algo que necesitaba :), vivir un día a tope, y comprarme algo que hacía tiempo que quería pero siempre he preferido invitar a la gente que me rodea a algo que ellos realmente necesitaban porque tenían sed, hambre, ilusión de otras cosas... pero hoy, ¡me toca a MI!
¡Y sí! El ibuprofeno lo cura todo

1 comentario:

  1. AHORA ES TIEMPO DE REDESCUBRIRTE Y ES UN TIEMPO EN QUE VAS A GOZAR . HACE TIEMPO QUE ESCRIBÍ ESTE POEMA . FORMA PARTE DE UN LIBRO INÉDITO PUNTADAS DE RASO SOBRE AMAPOLA Y ORTIGA .

    ES TU TIEMPO DE AUTOCOMPLACENCIA Y PIENSA EN HACERTE FELIZ A TI MISMA. NO CREAS QEU ESO ES EGOISMO . SI NO ERES FELIZ NO PUEDES DAR FELCIDIDAD A RAUDALES .SE HA DE LLENAR EL CÁNTARO PARA DESPUÉS PODER DAR AGUA AL SEDIENTO . VIVE ASI A TOPE CADA DÍA, PRIMERO LLÉNATE TÚ , ÉSE ES TU DEBER , PENSAR EN TI .

    ESCOTE HALTER


    “Crezco y no aprendo a crecer,
    no me desilusiono,
    ni me vuelvo mujer envuelta en velos,
    descreída de todo, lamentando su suerte”.

    Gioconda Belli


    Durante muchos años me dolió el peso
    de pagar peaje por mi libertad
    -a veces hasta doble tasa por ser mujer-.
    Me pasé media vida renunciando y la otra media,
    entre delirio onírico y suspiro por la vida renunciada.
    Al girar la esquina del calendario de los cincuenta,
    me pudo el vértigo de estar viviendo como intrusa
    en una mujer que no era yo, ni en el forro de mis días,
    ni en el cubrecamas escarchado de mis noches.
    Pero una mañana me desperté feliz
    porque me corté el cordón umbilical a la otra
    y al poner los pies en el suelo empecé a flotar
    como un catamarán sobre la espuma .

    Supe que no me pertenecían tantos :
    polisones , enaguas, y faja con ballenas…
    y que mi sombra iba libre de mí,
    tan desnuda como yo, por el techo,
    como una chica play-boy de las revistas.

    Era ya tiempo de hoguera manifiesta
    en que mudar toda la coraza de la piel,
    hasta arrancar el lastre de angustia .
    Y de comprarme una chupa de cuero
    y unas botas de siete leguas con tacón de estilete,
    para la fuga de mi Alcatraz domesticada .
    Y de darle una patada a la modosita blusa
    que - antes de acostarme por la noche-
    dejaba, primorosamente, plegada en una silla,
    para que no se arrugaran las jaretas del tiempo.
    A la calle me fui con el ombligo al aire
    y los pezones rompiendo camisetas.

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