lunes, 13 de diciembre de 2010

Nuevas alas

Hace siete meses que inauguré este blog y hoy parezco ser una nueva persona... aunque quizás "nueva" persona no sea la palabra más exacta, porque sigo siendo la misma, pero hoy soy yo y sólo yo quien escribe, soy yo y sólo yo quien siente, huele, vive... Tras un período de tiempo me he vuelto a descubrir, sé que soy y me siento muy feliz, sé qué es lo que quiero, sé que no hay sapos - príncipes que valgan porque los príncipes no están enmascarados ni se encuentran "por casualidad". Hoy estoy más orgullosa que nunca de mí misma.

Y sí, ya dije que vivía un cuento de hadas, pero no es un cuento de hadas que viene porque sí, es un cuento de hadas que he construido yo, es MI cuento de hadas. Porque quien siembra malas hierbas, recoge zarzales y ortigas, y quien planta rosas, lirios y jazmines, recoge esas rosas, esos lirios, esos jazmines, y por donde va, su aroma permanece. ¿A caso no me merezco ser feliz? Creo que sí, después de pasarme muchos años pensando en los demás antes que en mí, después de haber sacrificado horas y horas de "pasármelo bien" (según algunos), creo que me merezco recoger los frutos que sembré... ¡y qué frutos!

A veces he vuelto a notar que gotas de rocío resbalan por mis mejillas... pero a diferencia de hace siete meses no son gotas amargas, sino dulces, porque el momento más dulce de mi vida es el que estoy viviendo ahora... y ¡qué raro! saben a chocolate :P

Y sí, también existen unos culpables de que sepan a chocolate y no a limón... creo que estos "reos" ya lo saben, porque si algo tengo claro es que nunca nunca nunca voy a dejar de decir lo que pienso/siento, sea bueno o sea malo. Y sé que tengo unos amigos y amigas que valen más que todos los tesoros del océano, una familia que pase lo que pase no dejará que tropiece, y como no puede ser de otra manera, no puedo dejarme a mi chico, que ha conseguido que mi sonrisa nunca se borre de mis labios y que me sienta libre y con ganas de seguir volando... y el culpable de que muchas noches mis lágrimas sepan a fresa, melocotón o... turrón de Suchard.

Gracias a ellos, y a mí misma, mi día a día es una experiencia inolvidable, son días que atesoro. Estudié Derecho para cambiar el mundo, y por fin siento que estoy consiguiéndolo, aunque sea "con cuentagotas", a pasos de tortuga, que contribuyo con un pequeño granito de arena a conseguir aquéllo que una vez me propuse cuando tan sólo tenía 11 años y le dije a mi abuelo en Boí... Y no es baladí decir que todas las playas están llenas de granitos de arena, y que sé, quiero y espero hacer algo muy grande algún día.

1 comentario:

  1. Escribís muy bien,con gran sentimiento, soy seguidor tuyo y lo seguiré siendo.Te invito a mi
    blog pensamientos y poemas de Mario Beer-Sheva
    pacomunicarce:pensamientospoemas@gmail.com
    *no abandones la pluma*

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